Mostrando entradas con la etiqueta MEDITACION. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta MEDITACION. Mostrar todas las entradas

miércoles, 28 de noviembre de 2018

Concierto Meditativo y Masaje

 
El  día 16 de diciembre a las 18:30, domingo, podréis disfrutar de un Concierto Meditativo gracias a cantos canalizados y armónicos

En este encuentro os invito a relajar todo vuestro Ser. La facilitadora (Gema - Cantos de Vida) traerá la canción particular de cada un@ de vosotr@s, mientras vais recibiendo un masaje físico y sonoro. Estas vibraciones os ayudarán a conectaros profundamente con vuestro momento vital, favoreciendo a los procesos internos que esteis viviendo.

Los cantos son espontáneos, en un idioma que no se pueden traducir. Muchas personas han reconocido otras lenguas antiguas al escucharlos.

Crearemos un espacio de sanación colectiva, pues las canciones de cada un@ llegarán al Ser del resto. 

Este estado de relajación profunda transcurrirá en una hora o tal vez un poquito mas, pues todos los cantos son canalizados y a veces es necesario mas tiempo.  

Os encontrareis tumbados o sentados en postura meditativa.


Aportación: 15€

Las plazas son limitadas por lo que se ruega confirmación lo antes posible.


Recordar traer una botella de agua para armonizar el agua con las vibraciones que vamos a recibir y traer ropa cómoda. 

En el día del concierto , así como en los posteriores, se recomienda beber agua en abundancia. El sonido mueve mucho las emociones y el agua favorece este fluir interno, ayudando a rearmonizarnos en un nuevo estado.

domingo, 3 de diciembre de 2017

TRATAKA EXTERNO E INTERNO EN LA LLAMA DE UNA VELA


Los momentos más favorables para practicar trataka son por la mañana temprano y por la noche antes de acostarse.
Realiza la práctica en una habitación donde no haya corrientes de aire.
Deja la habitación en completa oscuridad. Enciende una vela y sitúala a un metro de distancia de ti (más o menos la longitud de tu brazo estirado) de forma que la llama quede a la altura de tus ojos. La mecha ha de estar bien derecha.



  1. Ajusta tu postura de meditación y cierra los ojos...repasa mentalmente todo el cuerpo desde los piés hasta la cabeza, relajando cada músculo sin que la postura pierda firmeza ni verticalidad... Durante tres o cuatro minutos observa tu respiración natural en el abdomen, y toma consciencia de todo el cuerpo inmóvil... Consciente de la respiración y del cuerpo en completa inmovilidad... Permanece en absoluta inmovilidad todo el tiempo que dure la práctica.
  2. Ahora abre los ojos y fija la mirada en la llama. Enfoca tu mirada justo encima de la mecha o donde la llama sea más brillante... Continúa con la mirada fija en la llama, manteniendo relajados los músculos oculares... Mantén la mirada fija en la llama evitando parpadear. Lógicamente esto no te será posible al principio. No fuerces los ojos, si tienes necesidad de parparedar, hazlo, pero sólo lo imprescindible. Con el tiempo podrás permanecer sin parpadear unos minutos... No fuerces los ojos, no tenses los ojos. Mira fijamente la llama manteniendo ojos, cuello, nuca, hombros y todo el cuerpo en completa relajación...
  3. Después de dos o tres minutos, o cuando los ojos comiencen a llorar, cierra los ojos y concéntrate en el enrecejo. Visualiza ahí la contraimagen de la llama. Verás el negativo de la llama. Trata de mantenerlo todo el tiempo que te sea posible. Puede ser que en los primeros intentos no aparezca la contraimagen, no importa, sigue intentándolo. Es solo cuestión de práctica y tiempo. Cuando aparezca la contraimagen tenderá a deformarse, a desaparecer y a volver a aparecer.
  4. Cuando la imagen de la llama desaparezca definitivamente, abre los ojos y fija la mirada de nuevo en la llama de la vela... Mantén fija la mirada en la llama. Si te asaltan pensamientos o distraccciones no importa, no luches contra ellos, déjalos estar pero sin perder la concentración en la llama. Continúa concentrado en la llama hasta que se desvanezca la sensación del cuerpo, incluso hasta que desaparezca de tu consciencia la habitación y solo quede la llama.
  5. Despues de unos minutos, o cuando notes que los ojos comienzan a llorar, ciérralos y visualiza la contraimagen de la llama en el entrecejo. Mantén la concentración de la contraimagen en el entrecejo, pero sin forzar. Visualiza y retén ahí la contraimagen todo el tiempo que puedas... Si la contraimagen desaparece, evócala nuevamente, intenta atraerla de nuevo al entrecejo...
  6. Cuando desees terminar abandona la imagen de la llama y observa durante algunos minutos la actividad que pueda aparecer en chidakasha (la pantalla mental). Conserva la consciencia testigo... Abre los ojos y apaga la vela.
En las primeras sesiones alterna la mirada en la llama con la visualización de su contraimagen en el entrecejo de cinco a diez minutos. Cuando estes lo suficientemente entrenado podrás alargar el ejercicio hasta veinte o veinticinco minutos.


Fuente: Las claves del Yoga. Teoria y Práctica de Danilo Hernández

TRATAKA. La concentración visual


Al estado de concentración (dharana) se puede acceder por vía directa mediante la práctica de Trataka. La palabra Tatraka significa "fijar la mirada".

En el ámbito del Hatha Yoga, tatraka está encuadrado dentro de los shatkarmas, los ejercicios de purificación interna. Su objetivo es la estimulación y purificación ocular.
En cambio en el Raja Yoga la función de trataka está más directamente vinculada al desarrollo de la capacidad de concentración.

La práctica de trataka es un buen remedio para unificar la energía mental y poder focalizarla adecuadamente en la dirección que interese.
En lo que concierne al trabajo de desarrollo interno, la práctica sistemática de trataka induce directamente la aparición de los estados de concentración y meditación.

CLASES DE TRATAKA:
  • Bahir Trataka (externo)
  • Bahir y antar trataka (externo e interno)
  • Antar trataka (interno)

OBJETOS UTILIZADOS PARA INDUCIR LA CONCENTRACIÓN:

Es conveniente utilizar siempre el mismo objeto de concentración. La mente se acostumbra a él y resulta más fácil fijar la mirada y visualizarlo interiormente.
Cuanto más simple sea el objeto, más fácil resultará su visualización.
Algunos objetos utilizados tradicionalmente son: la llama de una vela, una flor, el simbolo OM, la imagen de una deidad, una bola de cristal, la fotografia del maestro, la punta de la nariz, el entrecejo, los chakras, una estrella, un punto negro sobre una pared blanca, una figura geométrica, el símbolo psíquico personal, un yantra, un mandala...

BENEFICIOS DE TRATAKA:
  • Fortalece los nervios y músculos oculares.
  • Mejora la vista, sobre todo en los casos de miopía.
  • Disuelve la tensión nerviosa y alivia el insomnio.
  • Tranquiliza la mente y mejora la memoria.
  • Aumenta la capacidad de concentración. Despierta el potencial latente en la mente y las facultades psíquicas (siddhis)
  • Equilibra la actividad de los nadis ida y pingala. Despierta sushumna nadi.
  • Activa ajna chakra y despierta la visión del mundo sutil. Trataka induce la aparición de los estados de concentrción y meditación.

TRATAKA Y MEDITACIÓN

Trataka es un ejercicio muy poderoso, que tiene como principal objetivo unificar la energía mental y desarrollar la capacidad de concentración. Pero la práctica de trataka puede llevar mucho más lejos, puesto que la prolongación del estado de concentración da origen al estado meditativo. Cuando se perfeccionan las técnicas de trataka externo e interno y se mantiene y alarga el proceso de la concentración, el estado meditativo se manifiesta como una consecuencia natural.

Cuando la actividad de la mente cesa por la acción de la concentración, los ojos también dejan de ver, ya que estos ven gracias a la mente. Con el cese de la actividad mental, el objeto de concentración se disuelve y desaparece, y solo queda la consciencia. La consciencia sin tener objeto externo donde anclarse, sólo puede retornar a su fuente, el Ser. El estado meditativo solo puede aparecer si se da la ausencia total del parpadeo, ya que el mínimo movimiento de los párpados destruye la concentración y abre una rendija a través de la cual los pensamientos y la actividad de la mente encuentran un espacio para desarrollarse.

LA PRÁCTICA DE TRATAKA

Técnica I: TRATAKA EN LA LLAMA DE UNA VELA

Ejercicio A: Trataka externo e interno en la llama de una vela. 
Ejercicio B: Trataka externo e interno sobre la llama de una vela (Fase avanzada)

Técnica II: TRATAKA SOBRE EL SÍMBOLO DEL MANTRA OM (AUM)



Fuente: Las claves del Yoga. Teoría y Práctica de Danilo Hernández

sábado, 1 de marzo de 2014

ORACIÓN DE LUZ

“Cierro los ojos, me lleno de luz y conecto con mi corazón espiritual. 

Recorro con la Luz todo mi cuerpo e ilumino todas mis células que necesitan ser sanadas. 

Lleno de luz mi hogar, a mis seres queridos, mi ciudad, el planeta. 

Lleno el Universo de Luz y así siento una alegría inmensa. 

Que todos los seres de todos los mundos seamos eternamente libres, felices y vivamos en Paz.

Om Shanti."

MEDITACIÓN DE LUZ SVADHISTHANA

Sentad@ cómodamente con la columna erguida enraíza.

Balancéate a los lados, adelante y atrás o en círculos para sentir el centro, la base, la zona de enraizamiento, Muladhara, el primer centro energético.

Cuando te sientas estable centra tu mente y pon toda tu energía, tu capacidad de atención y tu capacidad de amor en la respiración.
Respira profundamente y con amor, con sentimiento, con intensidad, totalmente presente aquí y ahora.

Encuentras tu ritmo y tu respiración se hace armónica, fluida y placentera, una sensación de Paz te envuelve, te llena.

Conectas ahora con la energía Universal, el Prana y en forma de Luz blanca sientes como atraviesa tu coronilla penetrando en tu sistema energético.

La luz atraviesa y chakra corona Sahasrara y el tercer ojo, Agña a la altura del entrecejo.

Sientes como la luz se va extendiendo por la compleja red de canales energéticos, desde el principal hasta los más finos y sutiles llegando a todos los rincones de tu cabeza.

La luz se abre paso a través del eje central sushumna y llega hasta la garganta atravesando Vishuda y extendiéndose por todo tu cuello a través de los canales secundarios.

Esta Luz, esta energía es la que alimenta y hace funcionar nuestros centros transformadores, los principales y los secundarios haciendo que tus estructuras sean transmutadas a todos los niveles, que todo en ti, se equilibre, se ordene y vaya a su lugar.

Llegamos a Anahata a la altura del corazón, siente este centro en tu pecho y siente como la Luz se transmite a todo el pecho, espalda alta, hombros, tus brazos, manos, se extiende, te llena.

Avanza la Luz llegando a Manipura un poco por encima del ombligo, la zona central de tu cuerpo se llena de Luz y esta es transmitida por todo tu abdomen y parte central de tu espalda.

Llega a Svadhisthana un poco por debajo del ombligo, allí toma más intensidad y es transmitida por toda la zona de tu vientre y parte baja de la espalda.

Finalmente llega a Muladhara tu chakra base y de ahí es distribuida por los canales secundarios atravesando y llenando tus piernas para salir por tus pies y volver a la Tierra.

Con esta imagen haz el recorrido contrario, hacia el Cielo, de vuelta al cosmos.

Céntrate en el canal principal, en tu columna vertebral.

Durante los próximos instantes siente como la energía en forma de Luz sube y baja simultáneamente por tu columna vertebral y tu cabeza.

Tomando energía de la Tierra y devolviéndola al espacio. Tomando energía del Universo y retornándola a la Tierra.

En este estado de apertura y limpieza energética, céntrate en Svadhisthana, tu segundo centro energético principal.

Lleva tus manos al vientre para dirigir la energía en esta zona.

Imagina este centro transformador funcionando a plena capacidad, una Luz anaranjada girando en sentido de las agujas del reloj y transformando todas las energías perjudiciales acumuladas en esta zona.

Todas absolutamente todas son transformadas gracias al buen funcionamiento de este centro y esta transmutación te devuelve el equilibrio y la salud en tu sistema reproductor, riñones y sistema circulatorio.

Transforma emociones como la culpa en perdón y aceptación.

Transforma lo necesario para que esa energía que permanece en tu cuerpo y también la que sale de ti, esté limpia.

Pon toda tu capacidad de atención y de amor en este proceso durante los siguientes instantes.

Vuelve a centrarte ahora en la respiración. Con amor y atención.

Siente como estás.

Recita ahora la Oración de Luz.

Om shanti!

viernes, 24 de enero de 2014

MEDITACIÓN MULADHARA 2: ENRAIZAMIENTO

Elije una silla cómoda y siéntate con la espalda recta y los pies completamente apoyados en el suelo.
Respira profundo.
Siente que todo tu cuerpo se expande y contrae mientras respiras.
Nota tus piernas, tus pies y el suelo sobre el que estos se apoyan y asientan.
Nota la solidez de este contacto.
Siente la silla que te sustenta, el peso de tu cuerpo sobre ella y el efecto de la fuerza de gravedad, que naturalmente te empuja hacia abajo con suavidad, de forma relajada.
Centra tu atención en los pies.
Presiónalos ligeramente contra el suelo y siente que las piernas entran en contacto con el plano Tierra.
No permitas que dicha presión se convierta en tensión, ni que los músculos de las piernas se contraigan excesivamente; lo que debes hacer es sentir una sutil corriente de energía que parte de tu primer chakra y se introduce en la Tierra.
Intenta mantener esta corriente activa mientras pasamos a la parte superior del cuerpo.
Mientras te centras en el peso de tu cuerpo, gradualmente toma conciencia de un centro de gravedad situado en la base de la columna.
Siente que tu cuerpo ahora se apoya sobre ese punto, y céntrate en él como si fuera un ancla que sujeta. Cuando te consideres anclado en ese punto puedes comenzar a incorporar el resto de tu cuerpo al ejercicio de enraizamiento.
Sintoniza con el torso y centra tu atención en el canal central de tu cuerpo.
No se trata de la columna, que se encuentra más próxima a la espalda, sino de la parte del eje central que está alineada a tu centro de gravedad.
Tomate unos instantes para alinear la parte superior de la cabeza, la garganta, el corazón, el estomago y el abdomen – todos los demás chakras – con el chakra basal sobre el que descansan.
Respira profundamente y refuerza este equilibrio sobre el primer chakra.
Ahora hemos establecido una columna vertical de energía.
Imagina que se trata de un gran cordón-preferiblemente de color rojo oscuro- que parte desde muy encima de tu cabeza, atraviesa el centro de tu cuerpo y desciende hasta el suelo, pasando directamente por el espacio vacío entre tu asiento y el suelo.
Dedica un tiempo especial a asegurarte de que este cordón llegue hasta tu punto de anclaje situado en el primer chakra y continúe no solo hasta el suelo, sino que se introduzca en lo más profundo de la Tierra.
Si lo deseas, puedes visualizarlo llegando hasta el centro del planeta e imaginar que el campo gravitacional terrestre lo atrae.
Dedica más tiempo a este punto, comprobando que todas las partes continúen en funcionamiento: los pies presionando ligeramente el suelo, los chakras alineados directamente uno sobre el otro, la columna roja de energía empujando hacia abajo, la armoniosa sensación de gravedad que nos ayuda a enraizarnos, a anclar nuestros cuerpos física y sutilmente.
Poco a poco deja que tu torso se balancee hacia delante y atrás, de lado a lado y luego en círculo sobre el punto del primer chakra.
Nota que el punto situado al final de la columna no se mueve, sino que es el cuerpo el que se desplaza a su alrededor.
El objetivo es mantenernos enraizados incluso en movimiento, para lo cual el cuerpo debe practicar como está haciendo ahora.
Deja que el exceso de tensión se disperse hacia el suelo, manteniendo en todo momento los pies ligeramente presionados contra el suelo.
Luego vuelve a la posición de reposo.



Fuente: Libro "Ruedas de la Vida. Un viaje a través de los chakras"

MEDITACIÓN MULADHARA 1: UN VIAJE A TRAVÉS DE TU CUERPO

Estás a punto de emprender un viaje.
Se trata de un recorrido por los estratos de tu propio ser. Un viaje a través de tu vida, de los mundos que encierras y que te rodean.
Comienza aquí en tu propio cuerpo.
Se inicia ahora, dondequiera que te encuentres. Es tu búsqueda personal.
Ponte cómodo, porque el viaje no es breve. Podría llevarte meses, años o vidas enteras, pero ya has elegido emprenderlo. Comenzaste ya hace mucho tiempo.

Has recibido un vehículo con el que podrás viajar: es tu cuerpo. Y está equipado con todo lo que necesitarás. Uno de tus retos en este viaje será mantenerlo bien nutrido, feliz y en buen estado de conservación. Únicamente contaras con él. Así que comencemos el viaje explorando nuestro vehículo.

Dedica unos instantes a tomar consciencia de tu cuerpo. Siéntelo inspirar… y espirar… percibe los latidos del corazón, la humedad de la boca, los alimentos que se encuentran en el estomago, la sensación que produce la tela sobre tu piel.
Explora el espacio que ocupa tu cuerpo: altura, anchura, peso. Define su cara frontal y su cara posterior; la superior y la inferior; los lados. Inicia un dialogo con tu cuerpo para que puedas aprender su idioma.
Pregúntale como se encuentra. Comprueba si está cansado o tenso. Escucha la respuesta. ¿Qué opinión le merece el hecho de emprender este viaje? Has recibido un vehículo para esta travesía, pero no es algo que tú poseas sino algo que eres. Tú eres el cuerpo. Eres un cuerpo que vive una vida en este mundo físico: que se levanta por la mañana, come, va a trabajar, toca, duerme, se da un baño.
Percibe de qué manera afronta sus rutinas diarias. Comprueba el número de interacciones que entabla con el mundo en una jornada, y nota la acción de tus manos mientras tocan puertas, giran volantes, contactan con otras manos, papeles, platos, niños, alimentos, tu pareja.
Piensa como ha crecido tu cuerpo y aprendido y cambiado con el paso de los años ¿en qué te has convertido? ¿Alguna vez has agradecido que cuide de ti? ¿Cómo es el mundo con el que interactúa tu cuerpo?
Siente las texturas, los olores, los colores y los sonidos que te envuelven. Se tu cuerpo y vive todas la sensaciones que tu mente posiblemente pase por alto pero tu cuerpo definitivamente experimenta.
Siente la dureza de la Tierra en la madera, el cemento, el metal: nota sus líneas rectas, su solidez, su permanencia. Siente la suave firmeza de la Tierra en su estado natural con sus árboles y césped, lagos, arroyos y montañas. Repara en sus curvas amables, su protección y su abundancia. Siente la riqueza de este planeta con su infinidad de formas. Toma plena conciencia de su inmensidad, su solidez y el apoyo que te ofrece en estos momentos. Este planeta también es un vehículo que nos conduce a través del tiempo y del espacio. Siente la Tierra como una entidad unificada central, un cuerpo vivo, como tú, con infinidad de células que trabajan formando un todo. Eres una célula en este gran cuerpo, para de la Madre Tierra, uno de sus hijos.
Aquí comenzamos nuestro viaje, en este gran cuerpo de la Tierra, nuestro prolongado ascenso comienza descendiendo. Nos adentramos en este cuerpo, tal como lo hacemos en nuestro propio cuerpo: en la carne, en las entrañas, en las piernas y en los pies, enterrando nuestras raíces en lo más profundo de esta Tierra que nos ofrece apoyo y sustento. Nos adentramos en sus rocas y su suelo, en lo profundo de sus entrañas y su lava ardiente, bullendo cada vez más profundamente en su fuente de vida, movimiento y poder.
Cuando nos hundimos llegamos a la base de nuestra columna y encontramos una bola de energía color rojo intenso, brillante como el núcleo de la Tierra.
Nota esta energía liquida que fluye por tus piernas y pasa por tus rodillas para llegar a los pies. Siéntela recorrer tus pies y tocar el suelo en el que te apoyas; percíbela mientras atraviesa el suelo y se adentra en la Tierra, serpenteando entre las rocas y las raíces y encontrando alimento, apoyo y estabilidad.
Percibe este cordón de energía como un ancla que te sostiene, te calma, y te ofrece estabilidad. Estas aquí. Estas conectado. Eres solido, pero liquido por dentro. En lo más profundo de tus raíces encuentras tu pasado, tus recuerdos, tu Yo fundamental. Tu conexión aquí es simple, directa. Recuerdas tu herencia, tu antiguo yo como hijo de la Tierra. Ella es tu maestra.
¿Qué es esta sustancia que proviene de la Tierra? Piensa en la silla sobre la que estás sentado: piensa en el árbol que una vez fue, el algodón en el campo, la tela en el telar, los trabajadores que la transportaron, vendieron y se sentaron sobre antes sobre ella. Piensa en las cosas que tienes, en la complejidad de cada una en su abundancia.
Piensa en la abundancia económica que puedas poseer. Por grande o pequeña que sea, considérala regalo de la Tierra ¿Cómo llega hasta ti? ¿Qué hace tu cuerpo para obtenerla? ¿para que la usas? Piensa en ese dinero como un rio de vida que te recorre y sale de ti, atravesando tus manos, tus pies, tu corazón y tu mente. Mientras fluye por tu interior, siéntete en constante intercambio con la Tierra. Deja que de ella emane una sensación de abundancia que penetra en tus pies, tus piernas, tu pelvis, tú estomago, tu corazón y tus manos. Siente su expresión en tu garganta, su reconocimiento en tu visión, su huella en tu mente.
Respira profundo y hazla descender a través de tu cuerpo, tu cabeza, tu cuello, hombros, brazos, pecho, vientre, genitales, piernas y pies hasta que llegue a la Tierra, atraviese su superficie y encuentre estabilidad, alimento paz.
Tu cuerpo es el viaje, y es aquí donde comienza. Es tu conexión con el mundo físico, tu base, el hogar de tu danza. Eres el lugar del que surgirá toda la acción y el entendimiento, y hacia donde regresará.
Eres el terreno de prueba de la verdad.
Eres el suelo sobre el que todas las cosas descansan.
Eres la Tierra de la que todas las cosas crecen.
Estas aquí, eres solido, estás vivo.
Eres el punto en el que comienzan todas las cosas...


Fuente: Libro "Ruedas de la Vida. Un viaje a través de los chakras. "

miércoles, 18 de diciembre de 2013

LA MEDITACIÓN DEL COLOR

Vamos a hacer una visualización que sana y limpia los chakras, además de desarrollar la facultad del ojo interno de crear y percibir el color.

Comienza en posición de meditación, preferiblemente sentado, procede a enraizar y centrar tu energía.

Cuando te sientas suficientemente enraizado, imagina un disco brillante de luz blanca que flota directamente sobre tu cabeza, y desde el cual puedes acceder a los demás colores.

Empieza por el rojo y hazle atravesar tu chakra de la corona y descender por la columna vertebral hasta llenar el primer chakra de una tonalidad carmesí intensa.
Mantén el color en tu primer chakra durante unos instantes.
Nota la sensación que produce en tu cuerpo ¿te gusta? ¿ Te sientes energizado o incomodo?

A continuación regresa al área situada encina del chakra de la corona y del disco blanco escoge ahora una luz anaranjada.
Hazle atravesar todo tu cuerpo y nota que efecto produce en ti.
Llévala hasta tu segundo chakra y llena tu vientre de un color anaranjado intenso.

Regresa a la corona y busca una luz amarilla para conducirla por todo tu cuerpo hasta tu tercer chakra.
Imagina un fulgor dorado y cálido que sale de tu organismo a la altura del plexo solar, con rayos que se dirigen a cada una de las partes del tu cuerpo hasta llenarlas y darles calor.
Puesto que el tercer chakra está relacionado con la distribución de la energía corporal, estos rayos resultan de vital importancia para extender la sensación de fuego interior.

Ahora llegamos al corazón, al color verde.
Siente que este tono te inunda completamente, aportando una sensación de amor y afinidad con el mundo que te rodea.
Intenta visualizarlo como un brillo verde esmeralda que circunda tu corazón.

A continuación vuelve al disco blanco en busca del color purpura y condúcelo hasta el chakra de la garganta.
Permítele que suavice tu garganta y que relaje tus hombros y brazos.
Siente que los rayos azules se extienden alrededor de tu cuello y se comunican con todo lo que te rodea.

Hemos llegado al tercer ojo, al que por lo general se visualiza con un tono índigo oscuro.
Siente la frialdad de este color mientras inunda tu tercer ojo. Permítele que se lleve las imágenes extrañas y que limpie tu pantalla interior.

Y por ultimo nos encontramos con el chakra de la corona, visualízalo de un color violeta intenso.
Siente que esta luz violeta entra en el chakra para energizar a todos los demás.
Examina cada uno de los chakras para comprobar si están reteniendo sus respectivos colores.

Echa un vistazo a tu cuerpo en general y comprueba si puedes verlo como un arcoíris continuo.
Mientras analizas tu organismo, nota que colores son los más intensos o brillantes.
Observa la acción de los diferentes tonos y determina cuales te han resultado más reparadores o energizantes.
Los colores que has aceptado con más gusto representan probablemente las energías que mas necesitas en estos momentos. Y los que te han provocado más dificultades representas las aéreas que sueles evitar o donde posiblemente radiquen tus problemas. Los colores pálidos o apagados representan las áreas débiles, los colores intensos las zonas de fuerza y solidez.

Juega internamente con los tonos hasta que los consideres en equilibrio.

MEDITACIÓN: CORRIENTES ENERGÉTICAS

Para que los chakras funcionen de forma armónica deben encontrarse alineados entre si.
La alineación más directa se consigue con la espalda relativamente recta.
Erguida y con los pies separados siguiendo la línea de los hombros mueve las manos hacia arriba, por encima de la cabeza, estirando todo el cuerpo y por consiguiente todos los chakras.
Cuando regreses a posición normal intenta mantener esa sensación de elevación, alineando el cuerpo.
Deja que tus pies conecten firmemente con el suelo y percibe el núcleo central sushumna que conecta todos los chakras.  

Corriente de manifestación. 
De pie con la espalda recta, apóyate con firmeza en el suelo.
Céntrate en el eje vertical de tu cuerpo y encuentra una posición cómoda de equilibrio que te permita mantener dicho eje, en calma y centrándote sin esfuerzo.
Respira lenta y profundamente.
Con la mente asciende a la parte superior de tu cabeza y experimenta la infinita extensión del cielo y el espacio que te envuelve.
Inspira esta inmensidad e imagina que la bebes, la absorbes, desde la parte superior de tu cabeza para dejarla caer en cascada sobre tu rostro, orejas, nuca, hombros y brazos.
Ahora procura que tu cabeza vuelva a llenarse de esta energía cósmica y en esta ocasión permítele envolver tu cuello y tu pecho que se cargara de energía mientras inspiras y espiras.
A medida que el pecho se colme, relaja el vientre con intención de que la energía invada el plexo solar, el abdomen, la pelvis, y a continuación las nalgas, las piernas y los pies.
Luego déjala salir para que se adentre en lo profundo de la tierra.
Vuelve a centrarte en la parte superior de la cabeza y repite.

Cuando inicies el proceso por segunda vez, puedes pensar en esta energía de un modo más concreto: como una luz, un color particular o simplemente un movimiento.

Repite la acción hasta que sientas que la imagen se forma con facilidad en tu mente y fluye sin obstáculos desde la coronilla hasta la tierra sobre la que se apoyan tus pies.  

Corriente de liberación.
A través de tus pies y piernas, imagina que la energía de la tierra (roja, marrón o verde, solida pero vibrante) asciende por tus piernas hasta alcanzar tu pelvis, abdomen y plexo solar.
A continuación colma el corazón y el pecho, el cuello y los hombros, el rostro y la cabeza y sale de la parte superior del cráneo, llevándose hacia lo alto cualquier tensión que haya percibido.

Trabaja con esta corriente hasta que fluya sin obstáculos.

Cuando percibas que ambas corrientes circulan con facilidad, intenta moverlas simultáneamente.
Observa cómo se mezclan y combinan al nivel de cada uno de los chakras.

Fuente: Libro: "Rueda de la Vida"